Comienza un nuevo ciclo

Septiembre es un mes que viene con nuevos aires. A diferencia de enero, que llega con sus míticos y tradicionales propósitos, septiembre arranca con la contradicción que, por un lado, se nos acaban las vacaciones y los planes estivales, y, por otro lado, nos encontramos con una nueva energía para retomar la rutina. En el caso de AFS, septiembre arranca con algo más: y es que comienza una nueva época de experiencias para miles, miles y miles de familias en todo el mundo.

dsc2843.jpgEn nuestro país concretamente, habéis sido más de 130 familias las que habéis abierto vuestro hogar al mundo a jóvenes de diferentes países y quienes desde hace poco más de una semana estáis inmersas en la experiencia de convivencia intercultural que propone AFS.

Como siempre decimos, lanzarnos a abrazar lo desconocido es una decisión que como familia nos cuesta tomar. Cuando estamos asentados en nuestra rutina y en nuestro bienestar, nos preguntamos ¿por qué abrir nuestro espacio a una persona diferente? ¿Por qué compartir con alguien a quien no conozco? ¿por qué tener que hacer el esfuerzo de entenderme con alguien que no habla mi idioma? Son muchas las preguntas y dudas que nos provoca la incertidumbre hacia lo desconocido, pero al final… ¡habéis dado el paso!

Varias NH19 2Del mismo modo, miles de familias en todo el mundo y cientos aquí en nuestro país, durante este verano se han despedido de sus hijas e hijos que comienzan su experiencia en el extranjero. También son muchas las preguntas que estas familias y que los propios estudiantes se plantean: ¿Me irá bien durante el programa? ¿aprenderé el idioma? ¿echaré mucho de menos todo lo que conozco? ¿conseguiré adaptarme?

Sin duda la experiencia AFS es una experiencia de retos, de incertidumbre, de afrentarnos a lo desconocido y de, como vemos, muchas, muchas preguntas.

Pero lo que nuestros más de 60 años de labor en nuestro país también nos demuestran es que cada persona, cada familia que se adentra en nuestro programa de convivencia intercultural, tanto en nuestro país como en el extranjero, adquiere unos aprendizajes y beneficios que hacen que todos esos miedos y todas esas preguntas cobren un valor especial.

Desde este momento, nos abrochamos el cinturón y nos colocamos en la parrilla de salida de la curva de adaptación que marca el programa AFS, tanto para estudiantes como para familias anfitrionas. Esa curva es la que señaliza en líneas generales los momentos críticos de la experiencia, pero también los momentos que repercuten en un mayor aprendizaje, en una mayor satisfacción al superar situaciones adversas, en una mayor diversión al vivir nuevas aventuras.

Curva adaptacion.png

Por eso en AFS no tememos a palabras como “miedo” o “retos” ya que son estas las que nos permiten enfrentarnos a lo desconocido para convertirlo en familiar.

Por eso esperamos que este nuevo ciclo que arranca traiga muchos miedos y retos superados de manera positiva, pero sobre todo muchos aprendizajes, descubrimientos y conocimientos sobre otras culturas para darnos cuenta de que lo diferente es más parecido de lo que nos imaginamos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: