¿Y mi familia? Nervios, incertidumbres y… ¡Familia monoparental!

Nos encontramos en la época donde muchos padres y madres, pero sobre todo participantes, estáis con la ilusión y las ganas de que suene el teléfono para confirmaros quién será la familia que abre su hogar voluntariamente a vuestros hijos. Al igual que muchos jóvenes que vienen a España y están esperando tener su familia en nuestro país, este es un proceso lento pero fructífero.

La espera y las ganas de comenzar esta aventura Papá de envío AFS en Estados Unidospueden hacer que todos empecemos a tener expectativas sobre la futura familia anfitriona: un padre y una madre, un montón de hermanos de su edad o incluso una casa, por qué no, con piscina y jardín. Pero el día que por fin recibimos la llamada… no nos lo podemos ni creer.

Por eso, a raíz de un comentario que recibimos en el blog el día del re lanzamiento, la madre (Mariana Salazar) de un joven que se encuentra en Estados Unidos quiere compartir su experiencia para promover la reflexión y sensibilizar a los padres de los participantes que se encuentran en este punto. A menudo, como dice Mariana, “los prejuicios pueden provenir de la ignorancia o falta de información de la cual no me excluyo”.

“Hace poco más de un año, por estas fechas, recibimos la tan esperada llamada desde la oficina de AFS. Nuestro hijo Alfonso había sido seleccionado por una persona que estaba dispuesta a abrirle las puertas de su hogar para su experiencia de un año en Estados Unidos. En esa llamada recibimos solamente un dato que, como familia, teníamos que decidir si aceptábamos o no: se trataba de John, sólo un papá, una familia monoparental. Nuestra primera reacción fue de asombro, ahora no voy a pecar de superada y decir que en frío no nos surgieron dudas. Un año antes, Carolina (nuestra hija) había sido nuestra primera experiencia con AFS, a ella le tocó la “típica” familia con mamá, papá y hermana…” y no habíamos imaginado hasta este momento la posibilidad de que pudiese ser diferente a lo que esperábamos.

Lo más asombroso fue que al reunirnos y plantearle la situación a Alfonso, éste la tomó con la mayor naturalidad del mundo, con tanta ilusión y agradecimiento hacia esa persona que se había fijado en él que no solamente despejó todas nuestras dudas sino que nos dio una gran lección de respeto y superación de prejuicios. Y todo eso en menos tiempo del que nos llevó a nosotros, como padres, pensar cual sería nuestra decisión. Una vez leí que “lo contrario de la educación es la manipulación (Erich Fromm)” y yo había educado un hijo sin prejuicios, así que no cabían dudas de que la decisión estaba tomada: John, otro hermano de intercambio de AFS, tres perros labrador y en Beaver Dam, Winsconsin!!!.

Ya pasaron casi ocho meses desde que empezamos esta aventura y el balance no puede ser más positivo: John resultó ser mucho John… un hombre que además de dedicar voluntariamente su tiempo a colaborar activamente con AFS, lucha contra la intolerancia y la discriminación, una persona que además de cuidar de mi hijo y darle un hogar, le imparte valores. Alfonso es feliz: su hermano anfitrión en Estados Unidos se llama Antonio, es de El Líbano, un extra más de su acertada elección porque tiene la posibilidad de compartir y aprender de otra cultura diferente.Alfonso durante su programa de intercambio en Estados Unidos John lleva ocho años siendo padre anfitrión de estudiantes de distintas partes del mundo y cada año elige dos nacionalidades diferentes para convivir en una casa que construyó teniendo en cuenta las necesidades de los adolescentes. Es un hombre que se implica en sus deportes y en su educación, a tal nivel que tanto Antonio como Alfonso fueron seleccionados por su colegio para entrar en la NHS (la Sociedad Nacional de Honor: una organización que reconoce a los mejores estudiantes de secundaria de cada colegio). Además, a Alfonso tampoco le faltó la posibilidad de presentarse a la elección del rey del Homecoming… ¡y salir elegido!

A casa de John, Antonio y Alfonso siempre llega gente de distintos lugares del mundo. Nuestro hijo está viviendo mil experiencias y las pocas expectativas que teníamos están más que cubiertas con este año que se le está haciendo corto.

Ahora se enfrenta al regreso, va a ser difícil pero si hay una cosa que aprendimos es que hay que tener CONFIANZA. Eso no le faltó a nuestro hijo en el momento de aceptar a John y ahora tampoco nos falta a nosotros para creer en él”.


Si quieres compartir tu testimonio como familia AFS (tanto de envío como anfitriona), escríbenos a info-spain@afs.org

3 comentarios sobre “¿Y mi familia? Nervios, incertidumbres y… ¡Familia monoparental!

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