¡Mira mamá, sin manos!

¡Mira mamá, sin manos! Pablito repetía y repetía esto gritando desde el otro lado del parque y pedaleando como un loco en su bici nueva… hacía pocos meses que había aprendido a andar en bici sin esos humillantes ruedines y ya era el momento de probar hasta donde llegaba su pericia…

¡Pablitoooo!

15 metros bastaron para que Pablito, ávido de nuevas emociones diera con ese escalón traicionero.

Mamá, te juro que eso no estaba allí. Si yo lo tenía controlado. ¿No has visto como iba?. Seguro que ha sido ese niño pelirrojo. Si ya le he visto yo que me estaba mirando con mala cara. Claro, como yo sé andar en bici sin manos pues se ha molestado.

Vamos para casa Pablo hijo, a ver si te curo esa rodilla.

Pero ha sido increíble. ¿A que sí mamá, a que sí?

Si hijo si, FLI-PAN-TE. Anda tira para casa…

Mañana volvemos ehhhh que yo esto lo tengo controlado y creo que estarán los niños del cole… así me ven.

110223_BiciCritica_Evolucion

Igual que Pablito, hace unas pocas semanas que nuestros aventureros “dejaron los ruedines de sus bicis”. Ha sido un camino muy largo, y con muchas muchas curvas, subidas y bajadas. Pero el comienzo de un año nuevo, la comodidad que les ofrece el conocimiento de su entorno y la seguridad en sí mismos que supone saber manejarse nos anima a soltar el manillar.

Pero salir de nuestra zona de confort sin las destrezas necesarias es el momento en el que comenzamos a tropezar.

Durante los primeros meses del programa hemos podido observar como “nuestros hijos” han experimentado toda una batería de altibajos y dificultades. Pero a pesar de ello y muy posiblemente, gracias a ello, han desarrollado casi una visión de “rayos X” que les ha permitido absorber como verdaderas esponjas tantos datos como han ido circulando a su alrededor. Cómo comportarse, cómo se comporta su entorno, cómo moverse por su zona, y cómo actuar en los diferentes espacios en los que tienen interacción (instituto, casa, amigos etc.). Eso mismo nos ha pasado a nosotros con respecto a ellos, ¿verdad?. Pero si recordamos los primeros artículos de este blog, podremos recordar que eso, es tan solo la punta del iceberg.

Es el momento de bucear y profundizar en todo lo que hasta el momento hemos podido aprender. A partir de este momento, decimos que los estudiantes y las familias de recepción, nos encontramos en plena fase de interpretación, es decir… buscando el sentido de las cosas… llegando hasta la razón más profunda por la que algo es como es en nuestro nuevo entorno o en el comportamiento del “ya no tan nuevo” miembro de nuestra familia.

Esta etapa es una de las más enriquecedoras de la experiencia, en la que los roces y aquellas cuestiones que siguen complicando un poco la convivencia pueden arreglarse de manera definitiva CON UNA CHARLA SINCERA entre el estudiante y las familias.

Profundizar en la experiencia sin perder de vista la prudencia necesaria para no tropezar demasiado es una de las claves para que el comienzo de esta etapa sea un salto importantísimo en el aprendizaje que supone el programa de AFS Intercultura.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: